miércoles, 16 de mayo de 2018

Por un mundo más limpio y sin tortura animal

Hace un tiempo que voy utilizando cada vez más productos cruelty-free, es decir, no testados en animales, y me gustaría compartir con vosotros los que sigo y pienso seguir reponiendo. La mayoría, también son veganos (no contienen productos de procedencia animal). Y ya si puedo elegir que sean reciclados, biodegradables o inocuos para el medio ambiente, mejor que mejor.

Hay muchas alternativas, solo hay que preocuparse en mirar un momentito. Hoy en día tenemos al alcance de nuestras teclas toda la información que deseemos. Para los extremadamente perezosos, aquí van un par de webs en las encontraréis un listado muy completo de marcas que no experimentan con animales (y se actualiza con regularidad): 

http://features.peta.org/cruelty-free-company-search/index.aspx

https://logicalharmony.net/cruelty-free-vegan-brand-list/

No sugiero para nada que haya que tirar todo lo que tenemos en casa, eso es un desperdicio y contaminación gratuita; la cosa es ir reponiendo lo que se nos va acabando por productos más respetuosos con el medio ambiente y más justos con nuestros compañeros de planeta, que al fin y al cabo no han elegido convivir con nosotros. Porque seamos claros, es inhumano torturar conejos para que nosotros nos divirtamos poniéndonos una sombra de ojos. Es absolutamente innecesario. No entro en el terreno de la experimentación médica, eso ya son arenas movedizas. Pero hablando de cosmética y maquillaje, no retrocedo ni un milímetro.

Así que, ¡allá van mis favoritos! Poneros cómodos porque este post va a ser largo de narices.

Para el pelo: A´kin champú de Aminoácidos de arroz y proteína de trigo (comprado en Lookfantastic). Es para pelo seco, pero hay varias opciones según sea el vuestro. Estoy muy contenta con él. Cogí también el champú en seco para esos días que aún no hay que lavar pero ya no está del todo limpio. Para estados de necesidad, me hago una mascarilla de aceite de coco y huevo/limón/aceite de oliva o DIY similar. Suavizante, tengo uno en la recámara de Lavera pero aún no lo he probado (estoy terminando el que ya tenía).


 

No es nada barato (el champú), pero no me lavo el pelo todos los días, así que me dura bastante y no me ha hecho duelo. Aunque hay marcas mucho mas económicas (cotillead en la web Ecco Verde), o si no queréis arriesgaros online, podéis probar alguna que tengáis más a mano: Lush hace champús y suavizantes muy interesantes (sólidos, en pastilla, con lo que le ahorramos la botella de plástico al medio ambiente y duran mucho más), y The Body Shop o Yves Rocher está prácticamente en todas las ciudades (aunque Yves Rocher no es completamente cruelty-free ya que ahora vende en China, y China testa todo lo que entra en su mercado con animales...).

En gel de ducha, ahora comparto y no puedo elegir, pero en cuando vuelva a correr de mi cuenta tengo decidido comprar pastilla de jabón, para evitar algún envase. Lo mismo para la lavadora y el lavavajillas: ya lo he hecho anteriormente y volveré a usar jabón fabricado en casa con aceite reciclado. Es un poco duro para la piel (o al menos a mí me reseca, quizás no soy muy buena fabricando jabones), pero para la ropa y los platos funciona fenomenal. Solo hay que hacerlo virutillas (con un rallador como los de queso) antes de ponerlo en la máquina. Así se matan dos pájaros de un tiro: evitar la contaminación de los detergentes industriales y también la del aceite de cocina. Además de envases varios, y el ahorro de no tener que comprar ninguno de esos productos. Un litro de aceite contamina mil litros de agua, y si investigáis un poco acerca de los detergentes convencionales os horrorizaréis al descubrir lo contaminantes que son también.


Para el rostro: loción hidratante y crema para el contorno de los ojos de Whamisa. Llevo varios años con esta marca y creo que he utilizado ya todas las hidratantes que tienen. Me gustan todas, pero en este tema soy de probar cositas nuevas (sin embargo, una vez que sé de un champú o un desodorante que me va bien, me cuesta horrores cambiar, y cuando dejan de fabricarlos clamo al cielo). Esta me gusta porque vienen 120ml por el mismo precio, en loción en lugar de en crema. No creo que repita con la de ojos, no porque no me guste, si no porque fue un capricho y no me parece necesaria.





Cuando la cosa alcanza niveles desérticos, ya que además de muy dura, tengo la cara muy seca, recurro al tónico hidratante de Klairs (ya es la tercera botella que gasto) antes de aplicarme la crema, o al aceite de argán de la marca Pranarom antes de irme a dormir (tienen un montón tipos de aceites, y los encontraréis en muchísimas farmacias y parafarmacias). Para limpiar el maquillaje, tengo el bálsamo de Heimish (este es el tercer bote también, me parece), que retira el maquillaje muy bien, y emulsiona con agua.

Salvo el aceite de argán (comprado en la farmacia), el resto lo he comprado en Ebay.




Maquillaje: Como ya he dicho, creo que esta es la tortura más gratuita e innecesaria que se le puede hacer a un animal. Hay muchísimas marcas que no testan en animales, tantas, que no hay absolutamente ninguna excusa. Las hay para todos, todos, todos los bolsillos: tan económicas como Milani, Jordana, NYX, ELF, Colourpop, Makeup Geek o Wet n Wild, otras de gama media como Nabla, Zoeva, Ofra o Green People, y las hay también de lujo como Tarte, Charlotte Tilbury, Marc Jacobs o Kat von D. Algunas como Nabla o Inglot, entre otras, fabrican paletas magnéticas customizables, con lo que por un lado podemos personalizarlas a nuestro gusto y además, una vez terminado el producto, la idea es reaprovechar la caja con el mismo u otro producto que compramos sin envase (y eso menos que se desperdicia/contamina). 

Todas las que os he mencionado podéis encontrarlas, si no en tiendas físicas como Primor, en tiendas online muy fiables como Maquillalia, Lookfantastic, Beautybay o Asos




En brochas, Ecotools, Real Techniques, Sigma o Zoeva son todas marcas cruelty free, con un amplio abanico de precios y calidades.




Otros:

Pasta de dientes, gel de afeitar: los dos de Dr. Bronner. Esta marca tiene también jabones líquidos y en pastilla, productos para el cabello, limpieza del hogar y más, y son todos orgánicos, no testados en animales y biodegradables. Yo los compro en una tienda física aquí en Reykjavik, y una vez terminado el bote puedo acudir a rellenarlo, con un 20% de descuento respecto al precio inicial. Se puede comprar también por internet, tanto en Amazon como en tiendas como Ecco Verde y Vita33. El gel de afeitado no os sé decir que tal, pero preguntaré a Mr. Beast si os interesa. La pasta de dientes trae 140ml, el doble de cantidad que las habituales del súper. Me gusta mucho y la volveré a comprar.




Crema de manos y cacao: De Lavera, esta es la única marca, junto con Santé, que encuentro en alguna tienda de aquí. Me están gustando mucho, la crema de manos se absorbe en seguida y el cacao no es nada pegajoso y sí muy nutritivo.



En asunto desodorante aún tengo por gastar dos botes de los habituales, pero en Lookfantastic ya he visto varias opciones interesantes para probar cuando los termine.

Así que por favor, cuando necesitéis reponer algún producto, antes de volver a comprar, mirad qué opciones ofrecen las marcas listadas. Como veis, hay muchísimas, seguro que encontráis algo que encaja a la perfección con lo que buscáis. 

Entiendo que algunas cosas no son tan baratas como las del supermercado, pero  no estoy diciendo que tengamos que volvernos unos radicales, cada uno puede aportar su granito de arena en la medida de sus posibilidades. Quizás no tengamos el presupuesto para las cosas más caras, pero solo hay que mirar un poco: muchas nos van a costar lo mismo o incluso menos que las que veníamos utilizando. Otras directamente nos pueden suponer un ahorro, como hacer nuestro propio jabón en casa con aceite reciclado, usar pastillas en lugar de jabón de manos/ducha líquido (que nos durará más y evitará plástico contaminante al planeta), o, si es que aún no lo hemos hecho (si es el caso, reciban aquí improperios al más puro estilo capitán Haddock), acostumbrarnos a llevar una bolsa reutilizable con nosotros, en lugar de ahogar los ecosistemas con bolsas y bolsas y más bolsas de plástico.




Está en nuestra mano elegir qué y a quién financiamos. Y es nuestra responsabilidad proteger el planeta y los animales de este terrible cáncer en que se ha convertido la humanidad.


Asumámosla.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Viviendo en Islandia

Nunca imaginé que un día me encontraría escribiendo desde estas latitudes, pero la vida está formada por calles y callejones, y algunas veces, espontáneamente, escogemos caminos que no planeamos de antemano.

Así que en verano, de vacaciones en Cádiz con mi familia, aburrida de mi trabajo y del abuso que las empresas se empeñan en hacer de mi (el peor contrato que pueda hacerte, los peores horarios que pueda darte, la mayor precariedad posible, y además dame las gracias), y desilusionada por la lentitud con la que progresaba el ahorro para mi plan a medio plazo (Seychelles,¡¡ahora sí que voy de camino!!), en un arranque de impulsividad meditada decidí que me mudaba. De trabajo, de casa y de país.

Y aquí estoy ya, desde Septiembre. Mi estrellita no ha dejado de brillar, así que tras muchos curriculums, mucho patear calle y un poco de nervios, a las dos semanas de llegar ya tenía trabajo, un puesto de más responsabilidad del que tenía en España, y desde luego más posibilidades de futuro.

Lástima que esto sea solo temporal. Pero el plan debe continuar...

Amanece en Reykjavik, desde mi trabajo (11 am)

Las posibilidades de ahorrar, aquí son reales, aunque con las coronas y todos los comercios enfocados principalmente a turistas, se pierde un poco la perspectiva. Los precios han ido subiendo a la vez que el número de visitantes. Si no estuviera viviendo aquí, yo, viajera de mochila y albergue, de gastar en comida más que en alojamiento y en museos más que en cervezas, no creo que nunca hubiera desembolsado el importe que piden para unas vacaciones en este país. Los precios para los turistas son ridículamente caros. De pronto todo me parece barato en euros :) Así que me alegro mucho de tener este año "pagado" para descubrir los paisajes lunares increíbles, los lagos glaciares, los géiseres y la naturaleza en general, muy distinta a la que estamos acostumbrados en el continente.

El jardín de casa

El frío es mucho más llevable de lo que pensaba. Creo que todavía no puedo decirlo con la boca grande, ya que igual que en mi ciudad natal, el invierno de verdad llega en enero y febrero. De momento sí, ha hecho frío.... pero para estar en el polo casi, me esperaba pasarlo mal. No ha sido el caso. Las casas además son muy calentitas (voy en manga corta, YO, en INVIERNO, en ISLANDIA XD) y la calefacción muy barata debido a la energía geotermal que se utiliza.

Se acercan las Navidades

Con el idioma, por ahora, pese a no hablar islandés no he tenido ningún impedimento. Todo el mundo sabe inglés. Aunque a veces me siento un poco culpable cuando algún nacional me habla y tengo que decirle que (vivo y cobro en su país pero) no hablo el idioma. El islandés es mucho mas difícil de lo que pensaba, y además sigo priorizando mejorar el francés, así que voy poco a poco y palabra a palabra.

Es curioso que aunque vine sabiendo que esto era para un año, tengo la sensación de que me dará pena marcharme. Quizás vuelva.

En unos meses hablamos...

viernes, 8 de abril de 2016

Korean Haul

Muahahahaha (risa malvada)... que ganas tenía de escribir eso de "korean haul" como las K-beauty bloggers jajajaj!



Hacía tiempo que  tenía pendiente esta entrada con mis potingues... Lo malo que tiene comprar por internet es que te arriesgas a no acertar con lo que compras. Por eso, leo bastantes reviews antes de decidirme. Ahora mismo, este es mi arsenal, y allá van mis impresiones:

Limpieza y desmaquillante:

Ahora mismo tengo de varios tipos:

- Agua micelar: fresh apple mint, de Beyond... Costó cara (unos 17 euros) y no repetiré. No está mal pero no repetiré por: primero y principalmente, que soy más partidaria de lavarme la cara con algo que de pasarme algodones frotando, y segundo, me deja algo de residuo en la piel, una sensación pegajosa con un sabor "cítrico" que no me acaba de gustar. Pica un poco en los ojos.



- Limpiador en espuma: The Face Shop 365, en la versión Aloe. Horror. Lo estoy usando para limpiarme las manos. Elegí este en particular porque se indicaba para piel seca, y tenía buenas reviews. Además no valía ni 6 euros. El resultado: es como lavarse con jabón duro. Quizás las personas con piel grasa la sientan super limpia y agradable ("squeaky clean"). Con muy poquito hace suficiente espuma para toda la cara, y huele muy agradable. Eso sí, cuidado con los ojos, ¡¡escuece!!



Nota para pieles acneicas: esta espuma tiene un pH altamente alcalino. Recomendaría probarlo pese a todo por su precio... si va bien genial , y si no, pues no se ha perdido tanto XD

- Aceite desmaquillante: Uso el de arroz de The Face Shop, primero compré la versión Rich y ya llevo 5 botes o así de la versión Light. Me limpio con él todo, incluido maquillaje de ojos. Luego solo hay que enjuagarlo con agua tibia. Compré el limpiador de espuma pensando que luego de este aceite se me quedaría una película que querría retirar, pero ¡¡que va!! La piel se queda limpia, no hace falta usar ningún otro limpiador después si no se quiere.



- su:m:37 miracle rose stick: Va genial, tiene el PH correcto y limpia sin resercar. Lo uso para lavarme la cara por las mañanas que me siento grasienta o por la noche los días que no me maquillo, tres pasadas (una en cada mejilla y una en la frente, un poco de agua), enjuagar y a correr.






**Tened en cuenta que no me doy base de maquillaje, ni corrector, por lo que retirar el maquillaje al final del día no supone un gran reto. Uso sólo protector solar, máscara de pestañas y algo de colorete. 

Crema hidratante:

Uf, crema hidratante. Años, llevo con este tema. Hace mucho que utilizo Clarins Hydraquench a temporadas, me va muy bien pero cada vez que se me acaba, intento buscarle una sustituta... y normalmente acabo enfadada porque me gasto más dinero y al final vuelvo a comprarla porque la sustituta resulta un fracaso.

He tenido tres adquisiciones en los últimos meses, entre otras muchas y muchas... pero si hago review de todas os morís del aburrimiento. 

- Beauty of Joseon: la compré por buenas reviews... Me salió gratis porque el bote se desprecintó en el transporte y el vendedor me devolvió el dinero. Si tienes la piel mixta es buena. Para piel seca, un poco justita. Es crema es hidrantante, acuosa al contacto, Se extiende muy bien, y tienen un aroma suave agradable. Ya no tengo el bote por lo que robo una foto de internet...



- Mizon Ultra suboon cream: en textura es similar a Beauty of Joseon, quizás un poco menos "mocosa". Tampoco llega a hidratarme todo lo que necesito, pero vale unos 4 euros, es muy práctica para llevar de viaje por el formato, y por ese precio me va genial para llevarla en el bolso o dejarla en el trabajo. Ya la había comprado antes, no es nueva en mi arsenal, y seguro que repito.


- Whamisa organic flowers (versión nourishing): Estuve dudando entre coger la Water cream o esta; al final me decidí por ésta, pero ya he probado las dos :). Ambas tienen un olor particular como a flores que no es desagradable, pero sí algo intenso. Las dos se absorben bien tras un masaje (al principio dejan una película mantequillosa y hay que insistir hasta que se absorben, pero no es molesto) e hidratan. No es que sea muy barata, pero sí más que la de Clarins :) Ahora han cambiado los formatos y en lugar de en tarro como veis en la foto vienen en tubo como la anterior, que es mucho más higiénico y práctico.

                                




Mascarillas:

Aquí la verdad es que como salvo hidratar, no tengo necesidades particulares (o no soy muy tiquismiquis), voy pidiendo "random bunch" por probar:

- Sheet masks: de Innsfree (it´s real squeeze), tenía alguna más pero las he ido gastando. Ya he pedido muchas veces, son un básico de mi arsenal, son baratas (las compro en eBay) y me hacen el papel. Me van bien para ir hidratando la piel, ahora en invierno con la calefacción de aire en el trabajo buuufffff necesito ayuda. Las que más me gustan son la de arroz y la de fresa, creo, aunque las de kiwi y lima también... depende un poco del día.



- Mascarillas limpiadoras/exfoliantes: 

Han caído dos: La Rice Mask de Skinfood, y la Carbonated bubble clay mask de Elizavecca, las dos para limpiar poros y exfoliar. No las utilizo a menudo, es más por diversión. No tengo poros dilatados ni espinillas, las uso por limpiar a fondo de vez en cuando, pero mi problema es de sequedad.

La rice mask va bien, aunque me resulta un poco rollo tener que estar frotando 10 o 15 minutos. No soy partidaria de la exfoliación física, pero esta es suave. Deja la piel hidratada y limpia.



La Elizavecca es graciosa, es una especie de petróleo pegajoso que a los pocos minutos de ponértela se hincha y se convierte en una espuma burbujeante por toda la cara. Como tener barba por doquier. Hace cosquillas y hay que aguantarse para no rascarse. Deja la piel limpia pero un poco seca.




Y ya sólo porque me parecía muy práctico, compré estos parches: Acne pimple master patch, de COSRX. La verdad es que yo tengo UN grano más o menos UNA vez al año... si llega. Pero la poca costumbre de tenerlos hace que cuando me sale, me lo toque mucho. 



Los parches asoman por la parte de arriba del sobre. No vienen muchos, si sois de tendencia acneica, pero son de distintos tamaños. Te pones uno sobre el grano y lo dejas ahí unas horas, por ejemplo mientras duermes. El parche pasa de transparente a blanco conforme absorbe toda la porquería. Estos parches han sido probados en distintos granos, el mejor uno rojo y profundo de un veinteañero con acné XD. El parche se puso blanco, y "obligó" al grano, rojo y profundo, a "sacar la cabeza" blanca. Creo que si hubiéramos puesto otro tras este primero, hubiera curado mucho mejor, pero ya no hubo tiempo.

En resumen, todo lo que tengo me funciona bien (antes acertaba menos con las compras) y lo uso todo.

Lo cierto es que este post necesitaría una renovación pero ahora me da pereza ponerme a escribir de estas cosas...

domingo, 8 de febrero de 2015

Serra Negra

Esta noche recorrí de nuevo el camino de los sueños. 

Estoy sola. La senda, casi fantasma, emerge centímetro a centímetro ante mí, como si cada uno de mis pasos forzase su expulsión desde el mundo de la imaginación al de la realidad. Resplandece en la espesa oscura nada que me rodea: piedra negra contra arena blanca, piedra blanca contra arena negra. Su fulgor sobrenatural me guía en un mundo ciego, sin luna ni estrellas. El sonido de las olas que rompen con furia a mi derecha me ensordece; el viento con sabor a mar me azota la cara. Intuyo la pared que se alza a mi izquierda, camuflada de noche pura, porque la recuerdo de otra vida, de la que es real. Sé que se funde con el cielo más allá de donde mi vista alcanzaría, si pudiera ver: es el cortado de la sierra que da nombre a este mundo quimérico por el que me deslizo pasando inadvertida. 

Piedra negra contra arena blanca, piedra blanca contra arena negra. Refulgiendo en la oscuridad se deja ver el sendero que sólo existe en noches como ésta. Y mis pasos lo siguen.

Esta noche recorrí de nuevo el camino de los sueños. Porque si existe uno, es este.




lunes, 21 de octubre de 2013

Cabo Verde

Voy dándome cuenta de que cuando regreso de países en los que he vivido experiencias que me han marcado necesito un tiempo de "reposo" para poder escribir acerca de ello. Y de que mientras estoy viviendo algo intensamente, apenas dedico tiempo a escribir. En este caso no ha sido así, porque he escrito bastante... en papel. Las horas infinitas de patrulla en playas desiertas, los días aislada en un campamento sin contacto con el mundo exterior, el sentimiento de estar en equilibrio con el universo, invitaban a ello. Ahora tengo un montón de hojas escritas, arrugadas por los viajes y la humedad, por la arena y las horas nocturnas en las playas, y un nudo en la boca del estómago cuando pienso en releer los sentimientos que me embargaron entonces y pasarlos a mi correcto ordenador, desde el aséptico sofá de mi limpísimo piso, en mi civilizada ciudad. Es un insulto a su memoria.

Cabo Verde ha sido sin duda una inflexión inesperada, un giro en mi forma de percibir el mundo que, sin prisas, me va calando hasta los huesos, progresivamente, con efecto retardado, y puedo observar en mis actos hasta qué punto va a marcar mi actitud ante la vida en adelante. Seamos sinceros: no es que no buscara el cambio, no es que no lo necesitara. Es sólo que no se ha producido de la manera en que esperaba.

He dejado allí un pedazo de mi corazón, como casi siempre me pasa. Y como casi siempre, esto ha sido consecuencia, principalmente, de la gente extraordinaria con la que he tenido el privilegio de compartir mi vida. Gente que está en mi corazón; en ese pedazo que se quedó en Cabo Verde, y en el resto agujereado, maltrecho y partido que todavía llevo en el pecho. Gente que me ha aceptado y me quiere tal como soy, sin preguntarme ni preocuparse por mi pasado ni mi futuro. Gente que me ha visto como nadie nunca: pies descalzos roñosos, vaqueros rotos sucios, camisetas viejas, mugrientas y sudadas, cara de sueño y pelo permanentemente enredado. Gente con la que poder dormir amontonada en un sofá sin temor a que malinterpreten el gesto, la cercanía, las caricias. Personas a las que recuerdo riendo, llorando, borrachas, heridas, amando, haciendo locuras y dándome lo mejor de sí mismas sin ni siquiera pasarse a pensarlo, sin dudarlo. Seres humanos luminosos, espontáneos, de una belleza insólita y natural.



Alemanes, portugueses, ingleses, holandeses, estadounidenses, caboverdianos... Juntad un grupo variopinto de 16 personas de diferentes nacionalidades, edades y pasados, que no se conocen de nada, y hacedlos convivir en un apartamento que a menudo se queda sin agua corriente en una ciudad que de vez en cuando se queda sin luz y sin agua. Obligadlos a comer y cenar juntos, con el presupuesto tan ajustado que no se llegue a fin de mes y sin cubiertos ni sillas suficientes ¡Medio culo por silla! ¡Un tarro de Nutella como vaso por cada tres personas! Ponedlos a trabajar en patrullas nocturnas agotadoras sin hora de fin más que cuando se acabe lo que hay que hacer. Que caminen durante kilómetros sobre arena blanda, a oscuras, en el bochorno tropical, cargados con cubos, kits y tiendas de campaña. Llevadlos al agotamiento extremo por calor, falta de sueño REAL (no lo que tenemos a bien considerar falta de sueño en el mundo civilizado) durante semanas, y por comer mal. Y por último, una semana de cada mes, hacédsela pasar en un campamento de una playa remota, en la que solo hay una tienda de campaña, cuatro compañeros que no siempre hablan un idioma común para entenderse, una baraja de cartas y un camping gas. Sin duchas, sin baño, sin agua corriente, sin luz, sin cobertura, sin internet. Sin mundo más allá de esa playa, de ese momento.

Podría haber sido una bomba de relojería. Pero no.

Sé que con nada de lo que diga voy a poder explicar qué se siente al pasar la noche patrullando una playa desierta, buscando cazadores furtivos y tortugas marinas, con la sola luz de las estrellas y en compañía de un completo desconocido en quien sin embargo confías de manera natural. Compartiendo la comida que lleve uno, el agua que lleve otro, el peso de los bártulos, las siestas en la arena y el "retrete" en las dunas. No hay palabras que puedan describir el agobio inmenso de cargar con pesados cubos llenos de huevos de tortuga que apenas es posible acarrear entre dos, durante kilómetros, sobre arena blanda, teniendo que parar cada pocos minutos, hasta el punto de que te duelan las manos, los hombros y seas perfectamente capaz de olerte la camiseta empapada de sudor pegada al cuerpo, con la aplastante certeza de que acabas de empezar la patrulla y todavía quedan horas por delante. Ni la emoción de descubrir un rastro de tortuga y arrastrarse por él como un gusano esperando verla. Ni la magia de pasar los dedos por su caparazón y que la bioluminescencia lo haga resplandecer en la oscuridad. Ni el terrible agobio de quedarse sin agua a mitad (¡o a principio!) de patrulla. Ni la felicidad de encontrar por casualidad una galleta llena de arena en el fondo de la mochila, cuando te rugen las tripas y te quedan por delante horas de caminar. Ni el alivio que supone tirarte en la arena a dormir media hora cuando ya no puedes más, cuando el cansancio te supera, arrebujada en una sudadera, con las olas como música y las estrellas como techo. Ni el subidón furioso de adrenalina al recibir una llamada en mitad de la noche y conducir un quad a ciegas por las dunas, en oscuridad cerrada, persiguiendo cazadores furtivos, con más valor que medios, el viento en la cara y una linterna atada a cada muñeca para poder ver el peligro que pueda surgir por los lados.

Pero quizas lo que más ha significado para mí sea que si no fuera por ellos, por mis amigos, en más de una ocasión me habría sentado en la arena y ya no me habría levantado. Me habría echado a llorar. De desesperación, de puro agotamiento, y de ser consciente de lo que eso era lo que me esperaba esa noche y todas las siguientes noches de todas las siguientes semanas. Me habría rendido. Pero ellos estaban conmigo, y juntos podíamos hacer cualquier cosa. Eramos capaces de cambiar el mundo.

Y eso hicimos. 

El mío, al menos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Twin Peaks

¡¡Sí señor!!

Me he tragado en pocos días esta serie noventera mítica, dirigida por David Lynch y Martin Frost. No son muchos capítulos, y creo merece la pena perder algo de tiempo en verla. Es, a falta de otras palabras mejores, diferente

El brazo de la ley de Twin Peaks: el agente del FBI Cooper en primer plano, el sheriff Truman junto a él, "Hawk", el agente indio especializado en rastreo a continuación, y al fondo el médico del pueblo: el respetable Dr Hayward.
Desayunos diarios en la oficina del sheriff
Sin guión lineal, tiene como punto destacable y brillante la fuerte carga psicológica y la forma onírica y surrealista que tiene Dale Cooper (protagonista, agente del FBI) de enfocar la vida. Confía plenamente en su intuición y sus sueños, haciendo que estos determinen, incluso, cómo resolver una investigación por asesinato. El hecho de que ninguno de los otros personajes principales cuestione estos métodos, tomándolos como vías tan serias y válidas como cualquier otra, hace que nosotros (espectadores) las asumamos sin darnos cuenta como una parte tan natural de la vida como tomar un café. Y así, lo real y lo onírico pierden su frontera divisoria y se mezclan completamente, pasando a formar parte del mismo plano, de la misma realidad.  

Una visión. ¿Porqué no?
La difunta Laura Palmer, el enano que baila y el agente Cooper en onírica reunión.
La serie empieza con un objetivo claro: encontrar al asesino de Laura Palmer. Sin embargo, después transcure por diversos derroteros. He de decir que los capítulos de mitad de la segunda temporada pierden fuelle, justo tras resolverse el asesinato, hasta que el argumento vuelve a encauzarse. He leído que en este punto ambos directores tenían otros proyectos y dejaron la serie en manos de varios guionistas. Pero no desesperarse: conforme se acerca el final, la trama vuelve a coger carrerilla. 

¡Sorpresa! David Duchovny (Fox Mulder en Expediente X) tiene un papel caracterizado de mujer.
Cuenta  personajes principales tan pintorescos como encantadores, definidos y enteros, y está llena de sucesos en segundo (¡a veces incluso en primero!) plano ridículos y/o grotescos que acaecen a la par que diálogos completamente serios, convirtiéndolos en formalmente estrafalarios. También cuenta con una buena cantidad de personajes inquietantes en el más puro sentido de la palabra, y situaciones y diálogos a lo largo de la serie que invitan a la especulación y la sospecha.

Lady Leño se encargará de interpretar para nosotros lo que su querido leño con dos ramas por bracitos desea contarnos acerca de cosas que pasan o pasaron en los bosques y que nadie más pudo ver.
He leido que la serie es considerada "de culto" a día de hoy, y no me extraña: rompe todos los esquemas de lo que se hacía en aquella época (y creo que también los de ahora, por lo poco que veo la TV hay muy poca innovación o atrevimiento). También comentan que fue en parte la precursora de Expediente X, supongo que por los acontecimientos paranormales, los hechos sin resolver y los agentes de la ley metidos en el ajo de lo paranormal. Como curiosidad, arriba os dejo una imagen del (posterior) agente Fox Mulder de Expediente X, que también hace de agente del FBI en Twin Peaks, si bien de un agente un tanto particular... :)

Y aunque me apena haber terminado de ver la serie, para mi regocijo también hay una película "Twin Peaks: el fuego camina conmigo", que ya tengo descargada y que pienso ver en breves.

Las lechuzas no son lo que parecen.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Porto

Limpiando la memoria del telefono móvil de la basurilla que suelo acumular, he encontrado estas imágenes de Oporto que no puedo evitar compartir, con una gran sonrisa en la cara :) Son, además, tres imágenes recurrentes de mi estancia allí.

Como vivíamos en el casco antiguo de la ciudad, la Iglesia de San Ildefonso es la que más cerca me quedaba de casa. Pasé por delante un millón de veces y me encantaba, creo que es de las más conocidas (con razón). Visité otras tantas, todas increíbles. Incluso la estación de tren está recubierta de estas losas azules llenas de historia y que se caen a trozos. Sin embargo, el edificio que ha permanecido con más fijeza en mi retina es éste: la Capilla de las Almas, en la Rua de Santa Catarina.

Capilla de las Almas, Oporto

Está en una de las calles con más afluencia de Porto, y es de las primeras cosas que vi nada más salir del metro que te lleva desde el aeropuerto a la ciudad. Me enamoré.


La Loja das Sopas, mmmm ¡¡madre mía que delicia!! Mientras mi enamorado trabajaba a destajo, yo paseaba por la ciudad. Uno de mis sitios favoritos para comer era éste. Si sois soperos, no lo dudéis.


Es una especie de McDonalds de las sopas (con más clase, pero por hacer una analogía; es una cadena): entras y pides la que quieras. Tienen unos enormes tanques con las sopas de ese día, y eliges el tamaño del plato. Eso sí, a tener en cuenta que las sopas portuguesas son muchísimo más densas que las españolas.


Esta es la vista de las casas justo en frente de la Universidad de Ciencias, en la Rua Campo Alegre. No tenía nada de particular, simplemente esta ciudad me hacía feliz :)


¡Qué ganas de volver! Mi ventrículo portugués late con fuerza ahora mismo :)


¡Buenas noches!