domingo, 22 de mayo de 2016

Más potingues

Holaaaa,

La otra entrada se estaba haciendo demasiado larga... Aquí van otras pocas cosas que tengo, e iré metiendo más entradas conforme vaya sacando cosas del armario jiji:


Protectores solares:

- Coola face SPF 30 matte finish cucumber: es normalmente todo lo que me pongo en la cara después de la hidratante. Es un filtro de tipo físico que no deja apenas "máscara blanca" (de todas formas yo soy un tono 15 de mac, el 20 cuando he estado bronceada). Con lo de "efecto mate" esperaba un resultado algo más drástico, la verdad, pero aún así es con diferencia el protector solar que más a gusto (y más a menudo) utilizo.





- Missha special edition (friends): cogí dos, waterproof efecto mate y el water gel, que se supone que es para uso diario. He utilizado más el water gel porque el otro se me hace muy pesado en la piel, pero a las 2 o 3 horas tengo q coger papel matificante porque la nariz me brilla... tengo en el punto de mira otros dos de watery essence y perfect face


- Petit BB cream  de Holika Holika en versión Aqua. La uso en días en que me veo mala cara o especialmente fantasmal. Es la versión más "light" de las Petit, para un efecto "sin maquillaje". Tiene SPF 25, me va bien con mi tono de piel, y queda muy natural, nada de efecto maquillaje. Ni me reseca ni se mete por las arruguitas a lo largo de las horas como otros maquillajes. Eso sí, yo no tengo granos ni imperfecciones que cubrir, es solo por aportar algo de color. Dudo mucho que sea lo suficientemente cubriente para las pieles con imperfecciones.




Dinoplatz escalator mascara: ¡rimmel! Tiene en la parte de arriba del todo un tope que puede girarse, haciendo que el cepillo se contraiga o se extienda, quedando así las cerdas mucho mas juntas o mucho más separadas. El objetivo es, con las cerdas separadas, definir las pestañas, y con las cerdas más contraídas, dar volumen. La utilizo para trabajar principalmente, no suelo maquillarme en el día a día. Es bastante líquida y me aguanta todo el día, no va soltando pintitas negras. En mi opinión sólo sirve para defnir, porque lo que es volumen... y eso que no soy de las que tiene tres pestañas. Pero queda bien.

Hasta aquí unas cuantas cosas más ;), iré subiendo más cositas que tengo!

Muaks!

viernes, 8 de abril de 2016

Korean Haul

Muahahahaha (risa malvada)... que ganas tenía de escribir eso de "korean haul" como las K-beauty bloggers jajajaj!



Hacía tiempo que  tenía pendiente esta entrada con mis potingues... Lo malo que tiene comprar por internet es que te arriesgas a no acertar con lo que compras. Por eso, leo bastantes reviews antes de decidirme. Ahora mismo, este es mi arsenal, y allá van mis impresiones:

Limpieza y desmaquillante:

Ahora mismo tengo de cinco tipos:

- Agua micelar: fresh apple mint, de Beyond... Costó cara (unos 17 euros) y no repetiré. No está mal, arrastra bien el maquillaje y no he notado que reseque. Los motivos por los que no repetiré son: primero y principalmente, que soy más partidaria de lavarme la cara con algo que de pasarme algodones frotando, y segundo, me deja algo de residuo en la piel, una sensación pegajosa con un sabor "cítrico" que no me acaba de gustar. 



- Limpiador en espuma: The Face Shop 365, en la versión Aloe. Va a durarme muuuuuchiiiisimo (y un poco más). Lo utilizo poco. Lo compré pensando que el aceite limpiador dejaría más residuo, y un limpiador de espuma me iría bien para después. Elegí este en particular porque se indicaba para piel seca, y tenía buenas reviews. Además no valía ni 6 euros. El resultado es bueno pero no me gusta demasiado la limpieza tan absoluta que dejan los limpiadores en espuma, es como lavarse con jabón. Quizás las personas con piel grasa la sientan super limpia y agradable ("squeaky clean"), pero yo la tengo seca y no agradezco la sensación de dejármela tan desprotegida. Con muy poquito hace suficiente espuma para toda la cara, y huele muy agradable. Eso sí, cuidado con los ojos, ¡¡escuece!! 

Nota para pieles acneicas: esta espuma tiene un pH francamente alcalino. Recomendaría probarlo pese a todo por su precio... si va bien genial , y si no, pues no se ha perdido tanto jaja

- Aceite desmaquillante: Uso el de arroz de The Face Shop, en la versión Rich (la versión light tenía muchas más reviews, pero me animé con la versión más densa por el tipo de piel). Simplemente hay que echar un poco en las manos y frotarse con él la cara. Me limpio con él todo, incluido maquillaje de ojos. Una vez que ya te has frotado toda la cara y retirado el maquillaje, solo hay que enjuagarlo con agua tibia. Como comentaba antes, compré el limpiador de espuma pensando que luego de este limpiador se me quedaría una película aceitosa que querría retirar, pero ¡¡que va!! La piel se queda limpia, suave e hidratada. No estoy utilizando ningún otro limpiador.



su:m:37 miracle rose stick



**Tened en cuenta que mi maquillaje diario para trabajar consiste en protector solar, un poco de máscara de pestañas, en algunos días que me veo peor cara quizás un poco de BB cream. Puede que me de algo de colorete en polvo si estoy muy pálida, pero apenas uso producto y no me doy base de maquillaje, ni corrector ni nada más, por lo que retirarlo a final del día no supone una gran dificultad.

Crema hidratante:

Uf, crema hidratante. Mi personal batalla. Años, llevo con este tema. Hace mucho que utilizo Clarins Hydraquench a temporadas, me va muy bien pero es cara, por lo que cada vez que se me acaba, busco una sustituta... y normalmente acabo enfadada porque me gasto más dinero y al final vuelvo a comprarla porque la sustituta resulta un fracaso.

He tenido tres adquisiciones basadas en reviews en los últimos meses, de las que solo estoy PLENAMENTE satisfecha con una, ¡¡¡y es la primera vez que me pasa!!! Quizás por fin haya encontrado una sustituta un poco más barata (aunque ojalá lo fuera más...) a Clarins. 

- Beauty of Joseon: la compré por buenas reviews... nada. Por lo menos me salió gratis porque el bote se desprecintó en el transporte y el vendedor me devolvió el dinero. Si tienes la piel mixta puede ser buena. Para piel seca, no la recomendaría. Además hay una moda por las cremas que son más en textura como gel mocoso, por decirlo de alguna manera... yo tengo la piel seca, y me gustan las cremas con textura CREMA y que se absorben bien. Esta crema es hidrantante, acuosa al contacto, Se extiende muy bien, y tienen un aroma suave agradable, pero no me hidrata ni de lejos lo que necesito. Además no me gusta nada el "dewy look" que se lleva, con la piel como mojada y brillante. Tengo la piel seca, pero me gusta el efecto mate o polvo en la piel, así que nada, terminada y a la basura. Ya no tengo el bote por lo que robo una foto de internet...



- Mizon Ultra suboon cream: en textura es similar a Beauty of Joseon, quizás un poco menos "mocosa", pero tras unos minutos creo que se absorbe mejor que ésta, y no deja la piel brillante. Tampoco llega a hidratarme todo lo que necesito, pero vale unos 4 euros, es muy práctica para llevar de viaje por el formato, y por ese precio me va genial para poner debajo de otra hidrantante más rica y darme un extra. Ya lal he comprado antes, no es nueva en mi arsenal.


- Whamisa organic flowers (versión nourishing): ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡si!!!!!!!!!! Estuve dudando entre coger la water cream o esta, al final me decidí por esta en vista del mal resultado de las supuestamente "super hidratantes", que como comentaba son como gel y además de brillar en mi cara, no me alcanzan ni de lejos en hidratación. Tiene un olor particular como a flores que no es desagradable, se absorbe perfectamente y me deja la piel hidratada. No es que sea muy barata, pero sí más que la de Clarins :) La versión Water Cream la he pedido por probarla, pero aún no la he usado, cuando la empiece dejaré review.

                                



Crema de ojos:

- Mizon Snail Repair eye cream: Nunca la he considerado siquiera hasta ahora, pero bueno, voy a cumplir 33 y como valía unos 11 euros y tenía buenas opiniones, me decidí. Era algo reacia a nada hecho con caracol, pero es una buena hidratante. Nuevamente, de textura tan suave que se asemeja a un gel, se absorbe rápido y deja buena sensación. No tiene olor que yo haya notado.



Muchos días se me olvida dármela, pero cuando estoy especialmente cansada, que es cuando más se me notan las arrugas de los ojos (todas de reirme!! :) ), lo agradezco mucho, así que es una buena compra. me va a durar mil años porque las cremas de ojos asiáticas traen 30 ml muchas veces (es el caso), no como aqui en Europa o EEUU que son 15 ml, pero estuve dudando entre esta y la de Innsfree eco science eye cream, así que si me aburro de esta en algún momento, puede que pruebe.

Mascarillas:

Aquí la verdad es que como salvo hidratar, no tengo necesidades particulares (o no soy muy tiquismiquis), voy pidiendo "random bunch" por probar:

- Sheet masks: de Innsfree (it´s real squeeze), tenía alguna más pero las he ido gastando. Me van bien para ir hidratando la piel, ahora en invierno con la calefacción de aire en el trabajo buuufffff necesito ayuda. No he probado muchas, así que no se si son mucho mejores o mucho peores que otras, pero me hacen el papel.



- Mascarillas limpiadoras/exfoliantes: 

Han caído dos: La Rice Mask de Skinfood, y la Carbonated bubble clay mask de Elizavecca, las dos para limpiar poros etc. No las utilizo a menudo, una vez al mes o cada más, según me vea. No tengo poros dilatados ni espinillas, las uso por limpiar a fondo de vez en cuando, pero mi problema es de sequedad.

La rice mask va bien, aunque me resulta un poco rollo tener que estar frotando 10 o 15 minutos. No soy partidaria de la exfoliación física, pero esta es suave. Deja la piel hidratada y limpia.



La Elizavecca es graciosa, es una especie de petróleo pegajoso que a los pocos minutos de ponértela se hincha y se convierte en una espuma burbujeante por toda la cara. Como tener barba por doquier. Hace cosquillas y hay que aguantarse para no rascarse. Deja la piel limpia pero un poco seca.



Missha aqua super detoxifying. Estaba pensando seriamente introducir un AHA en mi día a día (por ejemplo con COSRX AHA 7), pero no tengo imperfecciones (salvo las arrugas que empiezan a salirme), ni granos, ni manchas, por lo que obligar a mi piel a regenerarse a diario me parecía un poco bestia. Este es también un exfoliante químico, con varios ácidos naturales, Te das poca cantidad por la cara y al extenderlo se desprende la piel muerta de la cara. Luego solo hay que enjuagar. Se usa máximo una vez a la semana... yo lo uso cada 3 o una vez al mes. El resto del tiempo, mimar la piel sin más.


Y ya sólo porque me parecía muy práctico, compré estos parches: Acne pimple master patch, de COSRX. La verdad es que yo tengo UN grano más o menos UNA vez al año... si llega. Pero la poca costumbre de tenerlos hace que cuando me sale, me lo toque mucho. 



Los parques asoman por la parte de arriba del sobre. No vienen muchos, si sois de tendencia acneica, pero son de distintos tamaños. Te pones uno sobre el grano y lo dejas ahí unas horas, por ejemplo mientras duermes. El parche pasa de transparente a blanco conforme absorbe toda la porquería. Estos parches han sido probados en distintos granos, el mejor uno rojo y profundo de un veinteañero con acné XD. El parche se puso blanco, y "obligó" al grano, rojo y profundo, a "sacar la cabeza" blanca. Creo que si hubiéramos puesto otro tras este primero, hubiera curado mucho mejor, pero ya no hubo tiempo.

En resumen, me he gastado un pastizal, pero estuve mucho tiempo poniendo "parches" para las cosas que me hacían falta y al fin tengo lo necesario. Lo que tengo me funciona bien, que es lo más importante, y además, todo me va a durar un bueeeen tiempo.

Korean Haul

Muahahahaha (risa malvada)... que ganas tenía de escribir eso de "korean haul" como las K-beauty bloggers jajajaj!



Hacía tiempo que  tenía pendiente esta entrada con todos mis potingues... Lo malo que tiene comprar por internet es que te arriesgas a no acertar con lo que compras. Por eso, leo bastantes reviews antes de decidirme. Ahora mismo, este es mi arsenal, y allá van mis impresiones:

Limpieza y desmaquillante:

Ahora mismo tengo de cinco tipos:

- Agua micelar: fresh apple mint, de Beyond... Costó cara (unos 17 euros) y no repetiré. No está mal, arrastra bien el maquillaje y no he notado que reseque. Los motivos por los que no repetiré son: primero y principalmente, que soy más partidaria de lavarme la cara con algo que de pasarme algodones frotando, y segundo, me deja algo de residuo en la piel, una sensación pegajosa con un sabor "cítrico" que no me acaba de gustar. 



- Limpiador en espuma: The Face Shop 365, en la versión Aloe. Va a durarme muuuuuchiiiisimo (y un poco más). Lo utilizo poco. Lo compré pensando que el aceite limpiador dejaría más residuo, y un limpiador de espuma me iría bien para después. Elegí este en particular porque se indicaba para piel seca, y tenía buenas reviews. Además no valía ni 6 euros. El resultado es bueno pero no me gusta demasiado la limpieza tan absoluta que dejan los limpiadores en espuma, es como lavarse con jabón. Quizás las personas con piel grasa la sientan super limpia y agradable ("squeaky clean"), pero yo la tengo seca y no agradezco la sensación de dejármela tan desprotegida. Con muy poquito hace suficiente espuma para toda la cara, y huele muy agradable. Eso sí, cuidado con los ojos, ¡¡escuece!! 

Nota para pieles acneicas: esta espuma tiene un pH francamente alcalino. Recomendaría probarlo pese a todo por su precio... si va bien genial , y si no, pues no se ha perdido tanto jaja

- Aceite desmaquillante: Uso el de arroz de The Face Shop, en la versión Rich (la versión light tenía muchas más reviews, pero me animé con la versión más densa por el tipo de piel). Simplemente hay que echar un poco en las manos y frotarse con él la cara. Me limpio con él todo, incluido maquillaje de ojos. Una vez que ya te has frotado toda la cara y retirado el maquillaje, solo hay que enjuagarlo con agua tibia. Como comentaba antes, compré el limpiador de espuma pensando que luego de este limpiador se me quedaría una película aceitosa que querría retirar, pero ¡¡que va!! La piel se queda limpia, suave e hidratada. No estoy utilizando ningún otro limpiador.



su:m:37 miracle rose stick


**Tened en cuenta que mi maquillaje diario para trabajar consiste en protector solar, un poco de máscara de pestañas, en algunos días que me veo peor cara quizás un poco de BB cream. Puede que me de algo de colorete en polvo si estoy muy pálida, pero apenas uso producto y no me doy base de maquillaje, ni corrector ni nada más, por lo que retirarlo a final del día no supone una gran dificultad.

Crema hidratante:

Uf, crema hidratante. Mi personal batalla. Años, llevo con este tema. Hace mucho que utilizo Clarins Hydraquench a temporadas, me va muy bien pero es cara, por lo que cada vez que se me acaba, busco una sustituta... y normalmente acabo enfadada porque me gasto más dinero y al final vuelvo a comprarla porque la sustituta resulta un fracaso.

He tenido tres adquisiciones basadas en reviews en los últimos meses, de las que solo estoy PLENAMENTE satisfecha con una, ¡¡¡y es la primera vez que me pasa!!! Quizás por fin haya encontrado una sustituta un poco más barata (aunque ojalá lo fuera más...) a Clarins. 

- Beauty of Joseon: la compré por buenas reviews... nada. Por lo menos me salió gratis porque el bote se desprecintó en el transporte y el vendedor me devolvió el dinero. Si tienes la piel mixta puede ser buena. Para piel seca, no la recomendaría. Además hay una moda por las cremas que son más en textura como gel mocoso, por decirlo de alguna manera... yo tengo la piel seca, y me gustan las cremas con textura CREMA y que se absorben bien. Esta crema es hidrantante, acuosa al contacto, Se extiende muy bien, y tienen un aroma suave agradable, pero no me hidrata ni de lejos lo que necesito. Además no me gusta nada el "dewy look" que se lleva, con la piel como mojada y brillante. Tengo la piel seca, pero me gusta el efecto mate o polvo en la piel, así que nada, terminada y a la basura. Ya no tengo el bote por lo que robo una foto de internet...



- Mizon Ultra suboon cream: en textura es similar a Beauty of Joseon, quizás un poco menos "mocosa", pero tras unos minutos creo que se absorbe mejor que ésta, y no deja la piel brillante. Tampoco llega a hidratarme todo lo que necesito, pero vale unos 4 euros, es muy práctica para llevar de viaje por el formato, y por ese precio me va genial para poner debajo de otra hidrantante más rica y darme un extra. Ya lal he comprado antes, no es nueva en mi arsenal.


- Whamisa organic flowers (versión nourishing): ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡si!!!!!!!!!! Estuve dudando entre coger la water cream o esta, al final me decidí por esta en vista del mal resultado de las supuestamente "super hidratantes", que como comentaba son como gel y además de brillar en mi cara, no me alcanzan ni de lejos en hidratación. Tiene un olor particular como a flores que no es desagradable, se absorbe perfectamente y me deja la piel hidratada. No es que sea muy barata, pero sí más que la de Clarins :) La versión Water Cream la he pedido por probarla, pero aún no la he usado, cuando la empiece dejaré review.

                                



Crema de ojos:

- Mizon Snail Repair eye cream: Nunca la he considerado siquiera hasta ahora, pero bueno, voy a cumplir 33 y como valía unos 11 euros y tenía buenas opiniones, me decidí. Era algo reacia a nada hecho con caracol, pero es una buena hidratante. Nuevamente, de textura tan suave que se asemeja a un gel, se absorbe rápido y deja buena sensación. No tiene olor que yo haya notado.



Muchos días se me olvida dármela, pero cuando estoy especialmente cansada, que es cuando más se me notan las arrugas de los ojos (todas de reirme!! :) ), lo agradezco mucho, así que es una buena compra. me va a durar mil años porque las cremas de ojos asiáticas traen 30 ml muchas veces (es el caso), no como aqui en Europa o EEUU que son 15 ml, pero estuve dudando entre esta y la de Innsfree eco science eye cream, así que si me aburro de esta en algún momento, puede que pruebe.

Mascarillas:

Aquí la verdad es que como salvo hidratar, no tengo necesidades particulares (o no soy muy tiquismiquis), voy pidiendo "random bunch" por probar:

- Sheet masks: de Innsfree (it´s real squeeze), tenía alguna más pero las he ido gastando. Me van bien para ir hidratando la piel, ahora en invierno con la calefacción de aire en el trabajo buuufffff necesito ayuda. No he probado muchas, así que no se si son mucho mejores o mucho peores que otras, pero me hacen el papel.



- Mascarillas limpiadoras/exfoliantes: 

Han caído dos: La Rice Mask de Skinfood, y la Carbonated bubble clay mask de Elizavecca, las dos para limpiar poros etc. No las utilizo a menudo, una vez al mes o cada más, según me vea. No tengo poros dilatados ni espinillas, las uso por limpiar a fondo de vez en cuando, pero mi problema es de sequedad.

La rice mask va bien, aunque me resulta un poco rollo tener que estar frotando 10 o 15 minutos. No soy partidaria de la exfoliación física, pero esta es suave. Deja la piel hidratada y limpia.



La Elizavecca es graciosa, es una especie de petróleo pegajoso que a los pocos minutos de ponértela se hincha y se convierte en una espuma burbujeante por toda la cara. Como tener barba por doquier. Hace cosquillas y hay que aguantarse para no rascarse. Deja la piel limpia pero un poco seca.



Missha aqua super detoxifying. Estaba pensando seriamente introducir un AHA en mi día a día (por ejemplo con COSRX AHA 7), pero no tengo imperfecciones (salvo las arrugas que empiezan a salirme), ni granos, ni manchas, por lo que obligar a mi piel a regenerarse a diario me parecía un poco bestia. Este es también un exfoliante químico, con varios ácidos naturales, Te das poca cantidad por la cara y al extenderlo se desprende la piel muerta de la cara. Luego solo hay que enjuagar. Se usa máximo una vez a la semana... yo lo uso cada 3 o una vez al mes. El resto del tiempo, mimar la piel sin más.


Y ya sólo porque me parecía muy práctico, compré estos parches: Acne pimple master patch, de COSRX. La verdad es que yo tengo UN grano más o menos UNA vez al año... si llega. Pero la poca costumbre de tenerlos hace que cuando me sale, me lo toque mucho. 



Los parques asoman por la parte de arriba del sobre. No vienen muchos, si sois de tendencia acneica, pero son de distintos tamaños. Te pones uno sobre el grano y lo dejas ahí unas horas, por ejemplo mientras duermes. El parche pasa de transparente a blanco conforme absorbe toda la porquería. Estos parches han sido probados en distintos granos, el mejor uno rojo y profundo de un veinteañero con acné XD. El parche se puso blanco, y "obligó" al grano, rojo y profundo, a "sacar la cabeza" blanca. Creo que si hubiéramos puesto otro tras este primero, hubiera curado mucho mejor, pero ya no hubo tiempo.

En resumen, me he gastado un pastizal, pero estuve mucho tiempo poniendo "parches" para las cosas que me hacían falta y al fin tengo lo necesario. Lo que tengo me funciona bien, que es lo más importante, y además, todo me va a durar un bueeeen tiempo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Serra Negra

Esta noche recorrí de nuevo el camino de los sueños.

Piedra negra contra arena blanca, piedra blanca contra arena negra, guiándome en una noche ciega, sin luna ni estrellas, refulgiendo en la oscuridad. Las olas rompen con furia a mi derecha; el viento con sabor a mar me azota la cara, el sonido me ensordece. El cortado de la sierra negra se alza como una pared inmensa a mi izquierda, fundiéndose con el cielo y convirtiéndose en noche pura más allá de donde mi vista alcanza.

Piedra negra contra arena blanca, piedra blanca contra arena negra, refulgiendo en la oscuridad. Mis pies siguen la senda que mis ojos no ven.

Esta noche recorrí de nuevo el camino de los sueños, porque si existe uno, es éste.




lunes, 21 de octubre de 2013

Cabo Verde

Voy dándome cuenta de que cuando regreso de países en los que he vivido experiencias que me han marcado necesito un tiempo de "reposo" para poder escribir acerca de ello. Y de que mientras estoy viviendo algo intensamente, apenas dedico tiempo a escribir. En este caso no ha sido así, porque he escrito bastante... en papel. Las horas infinitas de patrulla en playas desiertas, los días aislada en un campamento sin contacto con el mundo exterior, el sentimiento de estar en equilibrio con el universo, invitaban a ello. Ahora tengo un montón de hojas escritas, arrugadas por los viajes y la humedad, por la arena y las horas nocturnas en las playas, y un nudo en la boca del estómago cuando pienso en releer los sentimientos que me embargaron entonces y pasarlos a mi correcto ordenador, desde el aséptico sofá de mi limpísimo piso, en mi civilizada ciudad. Es un insulto a su memoria.

Cabo Verde ha sido sin duda una inflexión inesperada, un giro en mi forma de percibir el mundo que, sin prisas, me va calando hasta los huesos, progresivamente, con efecto retardado, y puedo observar en mis actos hasta qué punto va a marcar mi actitud ante la vida en adelante. Seamos sinceros: no es que no buscara el cambio, no es que no lo necesitara. Es sólo que no se ha producido de la manera en que esperaba.

He dejado allí un pedazo de mi corazón, como casi siempre me pasa. Y como casi siempre, esto ha sido consecuencia, principalmente, de la gente extraordinaria con la que he tenido el privilegio de compartir mi vida. Gente que está en mi corazón; en ese pedazo que se quedó en Cabo Verde, y en el resto agujereado, maltrecho y partido que todavía llevo en el pecho. Gente que me ha aceptado y me quiere tal como soy, sin preguntarme ni preocuparse por mi pasado ni mi futuro. Gente que me ha visto como nadie nunca: pies descalzos roñosos, vaqueros rotos sucios, camisetas viejas, mugrientas y sudadas, cara de sueño y pelo permanentemente enredado. Gente con la que poder dormir amontonada en un sofá sin temor a que malinterpreten el gesto, la cercanía, las caricias. Personas a las que recuerdo riendo, llorando, borrachas, heridas, amando, haciendo locuras y dándome lo mejor de sí mismas sin ni siquiera pasarse a pensarlo, sin dudarlo. Seres humanos luminosos, espontáneos, de una belleza insólita y natural.



Alemanes, portugueses, ingleses, holandeses, estadounidenses, caboverdianos... Juntad un grupo variopinto de 16 personas de diferentes nacionalidades, edades y pasados, que no se conocen de nada, y hacedlos convivir en un apartamento que a menudo se queda sin agua corriente en una ciudad que de vez en cuando se queda sin luz y sin agua. Obligadlos a comer y cenar juntos, con el presupuesto tan ajustado que no se llegue a fin de mes y sin cubiertos ni sillas suficientes ¡Medio culo por silla! ¡Un tarro de Nutella como vaso por cada tres personas! Ponedlos a trabajar en patrullas nocturnas agotadoras sin hora de fin más que cuando se acabe lo que hay que hacer. Que caminen durante kilómetros sobre arena blanda, a oscuras, en el bochorno tropical, cargados con cubos, kits y tiendas de campaña. Llevadlos al agotamiento extremo por calor, falta de sueño REAL (no lo que tenemos a bien considerar falta de sueño en el mundo civilizado) durante semanas, y por comer mal. Y por último, una semana de cada mes, hacédsela pasar en un campamento de una playa remota, en la que solo hay una tienda de campaña, cuatro compañeros que no siempre hablan un idioma común para entenderse, una baraja de cartas y un camping gas. Sin duchas, sin baño, sin agua corriente, sin luz, sin cobertura, sin internet. Sin mundo más allá de esa playa, de ese momento.

Podría haber sido una bomba de relojería. Pero no.

Sé que con nada de lo que diga voy a poder explicar qué se siente al pasar la noche patrullando una playa desierta, buscando cazadores furtivos y tortugas marinas, con la sola luz de las estrellas y en compañía de un completo desconocido en quien sin embargo confías de manera natural. Compartiendo la comida que lleve uno, el agua que lleve otro, el peso de los bártulos, las siestas en la arena y el "retrete" en las dunas. No hay palabras que puedan describir el agobio inmenso de cargar con pesados cubos llenos de huevos de tortuga que apenas es posible acarrear entre dos, durante kilómetros, sobre arena blanda, teniendo que parar cada pocos minutos, hasta el punto de que te duelan las manos, los hombros y seas perfectamente capaz de olerte la camiseta empapada de sudor pegada al cuerpo, con la aplastante certeza de que acabas de empezar la patrulla y todavía quedan horas por delante. Ni la emoción de descubrir un rastro de tortuga y arrastrarse por él como un gusano esperando verla. Ni la magia de pasar los dedos por su caparazón y que la bioluminescencia lo haga resplandecer en la oscuridad. Ni el terrible agobio de quedarse sin agua a mitad (¡o a principio!) de patrulla. Ni la felicidad de encontrar por casualidad una galleta llena de arena en el fondo de la mochila, cuando te rugen las tripas y te quedan por delante horas de caminar. Ni el alivio que supone tirarte en la arena a dormir media hora cuando ya no puedes más, cuando el cansancio te supera, arrebujada en una sudadera, con las olas como música y las estrellas como techo. Ni el subidón furioso de adrenalina al recibir una llamada en mitad de la noche y conducir un quad a ciegas por las dunas, en oscuridad cerrada, persiguiendo cazadores furtivos, con más valor que medios, el viento en la cara y una linterna atada a cada muñeca para poder ver el peligro que pueda surgir por los lados.

Pero quizas lo que más ha significado para mí sea que si no fuera por ellos, por mis amigos, en más de una ocasión me habría sentado en la arena y ya no me habría levantado. Me habría echado a llorar. De desesperación, de puro agotamiento, y de ser consciente de lo que eso era lo que me esperaba esa noche y todas las siguientes noches de todas las siguientes semanas. Me habría rendido. Pero ellos estaban conmigo, y juntos podíamos hacer cualquier cosa. Eramos capaces de cambiar el mundo.

Y eso hicimos. 

El mío, al menos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Twin Peaks

¡¡Sí señor!!

Me he tragado en pocos días esta serie noventera mítica, dirigida por David Lynch y Martin Frost. No son muchos capítulos, y creo merece la pena perder algo de tiempo en verla. Es, a falta de otras palabras mejores, diferente

El brazo de la ley de Twin Peaks: el agente del FBI Cooper en primer plano, el sheriff Truman junto a él, "Hawk", el agente indio especializado en rastreo a continuación, y al fondo el médico del pueblo: el respetable Dr Hayward.
Desayunos diarios en la oficina del sheriff
Sin guión lineal, tiene como punto destacable y brillante la fuerte carga psicológica y la forma onírica y surrealista que tiene Dale Cooper (protagonista, agente del FBI) de enfocar la vida. Confía plenamente en su intuición y sus sueños, haciendo que estos determinen, incluso, cómo resolver una investigación por asesinato. El hecho de que ninguno de los otros personajes principales cuestione estos métodos, tomándolos como vías tan serias y válidas como cualquier otra, hace que nosotros (espectadores) las asumamos sin darnos cuenta como una parte tan natural de la vida como tomar un café. Y así, lo real y lo onírico pierden su frontera divisoria y se mezclan completamente, pasando a formar parte del mismo plano, de la misma realidad.  

Una visión. ¿Porqué no?
La difunta Laura Palmer, el enano que baila y el agente Cooper en onírica reunión.
La serie empieza con un objetivo claro: encontrar al asesino de Laura Palmer. Sin embargo, después transcure por diversos derroteros. He de decir que los capítulos de mitad de la segunda temporada pierden fuelle, justo tras resolverse el asesinato, hasta que el argumento vuelve a encauzarse. He leído que en este punto ambos directores tenían otros proyectos y dejaron la serie en manos de varios guionistas. Pero no desesperarse: conforme se acerca el final, la trama vuelve a coger carrerilla. 

¡Sorpresa! David Duchovny (Fox Mulder en Expediente X) tiene un papel caracterizado de mujer.
Cuenta  personajes principales tan pintorescos como encantadores, definidos y enteros, y está llena de sucesos en segundo (¡a veces incluso en primero!) plano ridículos y/o grotescos que acaecen a la par que diálogos completamente serios, convirtiéndolos en formalmente estrafalarios. También cuenta con una buena cantidad de personajes inquietantes en el más puro sentido de la palabra, y situaciones y diálogos a lo largo de la serie que invitan a la especulación y la sospecha.

Lady Leño se encargará de interpretar para nosotros lo que su querido leño con dos ramas por bracitos desea contarnos acerca de cosas que pasan o pasaron en los bosques y que nadie más pudo ver.
He leido que la serie es considerada "de culto" a día de hoy, y no me extraña: rompe todos los esquemas de lo que se hacía en aquella época (y creo que también los de ahora, por lo poco que veo la TV hay muy poca innovación o atrevimiento). También comentan que fue en parte la precursora de Expediente X, supongo que por los acontecimientos paranormales, los hechos sin resolver y los agentes de la ley metidos en el ajo de lo paranormal. Como curiosidad, arriba os dejo una imagen del (posterior) agente Fox Mulder de Expediente X, que también hace de agente del FBI en Twin Peaks, si bien de un agente un tanto particular... :)

Y aunque me apena haber terminado de ver la serie, para mi regocijo también hay una película "Twin Peaks: el fuego camina conmigo", que ya tengo descargada y que pienso ver en breves.

Las lechuzas no son lo que parecen.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Porto

Limpiando la memoria del telefono móvil de la basurilla que suelo acumular, he encontrado estas imágenes de Oporto que no puedo evitar compartir, con una gran sonrisa en la cara :) Son, además, tres imágenes recurrentes de mi estancia allí.

Como vivíamos en el casco antiguo de la ciudad, la Iglesia de San Ildefonso es la que más cerca me quedaba de casa. Pasé por delante un millón de veces y me encantaba, creo que es de las más conocidas (con razón). Visité otras tantas, todas increíbles. Incluso la estación de tren está recubierta de estas losas azules llenas de historia y que se caen a trozos. Sin embargo, el edificio que ha permanecido con más fijeza en mi retina es éste: la Capilla de las Almas, en la Rua de Santa Catarina.


Está en una de las calles con más afluencia de Porto, y es de las primeras cosas que vi nada más salir del metro que te lleva desde el aeropuerto a la ciudad. Me enamoré.


La Loja das Sopas, mmmm ¡¡madre mía que delicia!! Mientras mi enamorado trabajaba a destajo, yo paseaba por la ciudad. Uno de mis sitios favoritos para comer era éste. Si sois soperos, no lo dudéis.


Es una especie de McDonalds de las sopas (con más clase, pero por hacer una analogía; es una cadena): entras y pides la que quieras. Tienen unos enormes tanques con las sopas de ese día, y eliges el tamaño del plato. Eso sí, a tener en cuenta que las sopas portuguesas son muchísimo más densas que las españolas.


Esta es la vista de las casas justo en frente de la Universidad de Ciencias, en la Rua Campo Alegre. No tenía nada de particular, simplemente esta ciudad me hacía feliz :)


¡Qué ganas de volver! Mi ventrículo portugués late con fuerza ahora mismo :)


¡Buenas noches!